lunes, 19 de septiembre de 2016

EL LADRÓN, EL CARNICERO Y SU PRESIDENTE


Escena 1: Julián Cirigliano, jugador del equipo de rugby San Cirano, empuja y tira al piso a un hombre indigente; luego, sube corriendo a un auto desde donde están filmando la escena. Se escuchan risas.

Escena 2: En la ciudad de Zárate, un delincuente que había asaltado una carnicería junto a un cómplice termina aplastado entre las ruedas del auto del comerciante y el poste de un semáforo, mientras vecinos del lugar lo insultan y golpean. Poco tiempo después, muere.

Escena 3: El Presidente Macri dice: “(el carnicero) debería estar con su familia, tranquilo, tratando de reflexionar sobre todo lo que pasó, mientrasla justicia decide”.

            Las escenas 1 y 2 corresponden a imágenes subidas a la WEB y luego reproducidas por los medios masivos de colonización (acertada expresión de Nora Melín). Todo un signo de nuestra época. En el primer caso se trata de violencia de clase, que como corresponde fue fuertemente criticada por todos los medios. No porque cuestionen su existencia, sino por lo explícito de las imágenes. No tienen la misma vara cuando se trata de la violencia ejercida por los CEOs del Estado, o por los empresrios, dueños no sólo de los medios de producción, sino también de las vidas de los que venden o alquilan su fuerza de trabajo. Ya se trate de cesantías masivas, de represión policial a manifestaciones populares. El gobernador Morales es un ejemplo de la violencia y la arbitrariedad del Estado, al convertir a Jujuy en un laboratorio donde se llevó a cabo el primer ensayo de cómo usar el poder para vengarse de sus enemigos de clase. Milagro Sala es su trofeo.
            En la segunda escena se puede ver a un presunto delincuente aplastado por el automóvil de Sergio Oyarzun, alias “el carnicero”, y a una turba que termina ejecutando a quien ya habían condenado, movidos solo por la identificación recíproca entre los participantes. Identificación al Ideal sin mediación alguna, así define Lacan a la locura por fuera de la psicosis. Ejemplo, si los hay, del debilitamiento del vínculo social. “La convivencia humana sólo se vuelve posible cuando se aglutina una mayoría más fuerte que los individuos aislados, y cohesionada frente a estos. Ahora el poder de esta comunidad (Estado) se contrapone, como derecho, al poder del individuo, que es condenado como vilencia bruta”, plantea Freud en El malestar de la cultura, y luego concluye: “esta sustitución del poder del individuo por el de la comunidad es el paso cultural decisivo. Su esencia consiste en que los miembros de la comunidad se limitan en sus posibilidades de satisfacción, en tanto que el individuo no conocía tal satisfacción”.
            El siguiente requisito es que el orden jurídico no se quebrantará para favorecer al individuo. Si esto no ocurre, la locución latina, tomada de Plauto, homo homini lupus (“el hombre es el lobo del hombre”), se instalará como única regla dentro de la comunidad, y en tal caso, el vínculo social habrá desaparecido. Como sociedad volveríamos a la ley del Talión, sin Código Hamurabi de por medio. ¿Por qué es necesario decir esto? El Código Hamurabi (1300 a. C.), código de leyes, unifica los diferentes códigos existentes en las ciudades del imperio babilónico. Pretende establecer leyes aplicables en todos los casos, e impedir así que cada uno "tomara la justicia por su mano", pues sin ley escrita que los jueces hubieran de aplicar obligatoriamente, era fácil que cada uno actuase como más le conviniera. En este sentido, el crimen del “carnicero” junto con la turba de Zárate es, si se me permite, pre-Hamurábico. Ni siquiera se trata de la “ley de la selva”, pues si fuera así habría una ley, y en este triste episodio no hay ley, sólo hay pasaje al acto. Para el psicoanálisis, el pasaje al acto se sitúa como un más allá del principio del placer, y por lo tanto está enteramente ligado a la pulsión de muerte.
            Lacan, en el Seminario La angustia, se refiere a que “La violencia real surge cuando la estructura simbólica que garantiza la vida de la comunidad se desmorona”. Es un momento en el que no se piensa, se actúa.  Esta antinomia entre pasaje al acto y pensamiento se observa en muchas situaciones, desde pasajes al acto simples, hasta homicidios.
            Estas imágenes que se desarrollan ante nuestra mirada son sancionadas como ejemplo por una voz que aparece en la Escena 3. La voz del Presidente Macri hablando por radio y diciendo que el carnicero es una persona sana y querida y que, por eso y porque él lo dice, debería estar en su casa y con su familia. No es casual que al día siguiente esto se haga efectivo por vía judicial. Es la voz del amo que engorda su ganado. Ese que tiene sed de venganza y que encuentra la sanción simbólica de la máxima autoridad en nuestro sistema presidencialista. Voz que es acompañada por otras, del ministro de Justicia, de los medios concentrados, que convierten al homicida en un modelo de conducta frente a la inseguridad ciudadana. El carnicero, el médico, el remisero, son los paradigmas de una sociedad amenazada en su vínculo social por políticos y políticas neoliberales, constructores de subjetividades individualistas que se pueden caracterizar como la primera figura del individualismo moderno, al decir de Hegel, la más pobre de todas: la conocida como: "deseo de goce inmediato sin reflexión alguna". Como en el primer Fausto de Goethe, “la conciencia desprecia el entendimiento y la ciencia, supremos dones concedidos a los hombres, y se entrega en brazos del demonio”.
            Las consecuencias en el orden social y de la subjetividad son las que hemos mencionado y son las que el modelo neoliberal necesita para imponer su modelo económico. No son consecuencias de la falta de experiencia para gobernar lo que está sucediendo sino de un objetivo del sistema capitalista que es el de capturar y moldear este tipo de subjetividad que se ajuste a sus fines. Para esto los medios masivos de colonización son parte de sus instrumentos.


martes, 7 de abril de 2015

EL DÍA QUE LACAN FUE SARTRE

LACAN EN NEW YORK

Persuadido de ser mundialmente célebre, Lacan quiso tener el privilegio de una visita privada al Metropolitan. Cómodamente instalado en el hall del hotel Saint-Regis, exclamó: "Diganles que soy Lacan". Sus tres interlocutores quedaron petrificados. Pamela Tytell resolvió el problema con un buen humor muy "lacaniano": telefoneó al administrador de la ópera y le anunció que Jean-Paul Sartre quería ir de incógnito. Halagado de recibir a un huésped tan prestigioso, éste aceptó en seguida. Pamela le aconsejó simplemente, como se trataba de un capricho, que no interpelara al filósofo por su nombre. No pudo evitar sin embargo que, durante la conversación, se pidieran noticias de Simone de Beauvoir. A pesar de eso, no se reveló la superchería: Lacan no entendía bastante el inglés para descubrirla. En cuanto a Pamela, desplegó todos sus talentos de traductora para prolongar el quid pro quo. Así nos lo cuenta E. Roudinesco.

lunes, 23 de marzo de 2015



VIENA FIN DEL SIGLO XIX
Notas sobre el sececionismo

El sececionismo no destruye nada no arrasa con nada. Cambia el sentido de las obras del pasado. Realiza una secesión  precisamente porque no comparte  más la interpretación común dada a un patrimonio; consecuentemente no destruye ese patrimonio. Se puede decir que su principal obsesión  es el pasado, no el futuro. La modernidad secesionista nace de una desinteligencia con el pasado, rechaza una tradición.
El yo escribía Musil en los años veinte, “el yo ya no es lo que fue hasta aquí, un soberano que promulga edictos”.
En 1886 Ernst Mach, en su Análisis de las sensaciones y la relación entre lo físico y lo psíquico, había demostrado con el rigor del físico  y del nominalista que era, que el yo no es más que una ilusión ventajosa de la conciencia; de hecho, un agregado aleatorio de sensaciones fugaces.
En la modernidad vienesa la palabra está bajo sospecha. No dice nada del mundo. Sus articulaciones sintácticas no remiten a ninguna lógica que permita captar lo real. Todo el pensamiento vienés no deja de afirmar su desconfianza hacia esa construcción que es la Muttersprache, tan frágil, inmaterial y vulnerable como e imperio mismo.
Viena no era solamente la capital del imperio de los Habsburgo sino su cabeza, y esa cabeza no podía funcionar mientras el resto del cuerpo se despedazaba, a menos que adaptara su funcionamiento a esa realidad. La decadencia de los Habsburgo y de su imperio tuvo lugar en el mismo momento en que Viena alcanzaba el punto culminante de su cultura. Es esa paradoja la que le dio a la cultura vienesa su carácter único: no se orientaba por lo que pasaba en el vasto mundo y le daba la espalda a las realidades exteriores, concentrando toda su energía intelectual y artística en los aspectos interiores del hombre, que se ven poco afectados por lo que pasa a su alrededor. Las fuerzas internas más poderosas eran el sexo (eros) y la muerte (tánatos).
Algunos nombres: Arthur Schnitzler, Rilke, El drama de Mayerling ( el archiduque Rodolfo deprimido en su pabellón de caza de mayerling en 1889, mató a la compañera de su última noche, la baronesa Vetsera, antes de suicidarse)
Curiosidad: En diciembre de 1881 el incendio del viejo Bourgtheater, durante una representación de los cuentos de Hoffman, produjo un gran número de víçtimas. Fue una catástrofe que sacudió a la ciudad. Como signo de expiación, en el solar del teatro, en la Ringstrasse, el Emperador Francisco José ordenó construir un edificio, el “Campo de la expiación designó para ello a quien estaba considerado como uno de los más grandes arquitectos de Viena: F.V. Scmidt. Los elevados alquileres de los soberbios departamentos de ese inmueble estaban destinados a ayudar a los niños que habían quedado huérfanos. Al principio fue muy difícil encontrar locatarios, ya que los eventuales candidatos estaban poco interesados en vivir donde tanta gente había muerto. A pesar de ello fue en ese inmueble donde Freud se instaló después de su casamiento y atendió sus consultas.Los Freud figuraron como los primeros habitantes de ese inmueble y el primogénito de Freud fue el primer niño que nació allí, lo que hizo que el Emperador le enviase una carta felicitándolo por haber hecho nacer por primera vez una nueva vida en ese lugar donde se habían perdido tantas. Vivieron allí hasta 1891.





miércoles, 15 de enero de 2014

A JUAN GELMAN POR RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN

El poeta murió al amanecer
Sin un céntimo, tal como vino al mundo,
murió al fin, en la plaza, frente a la inquieta feria.
Velaron el cadáver del dulce vagabundo
dos musas, las esperanza y la miseria.

Fue un poeta completo de su vida y de su obra.
Escribió versos casi celestes, casi mágicos,
de invención verdadera,
y como hombre de su tiempo que era,
también ardientes cantos y poemas civiles
de esquinas y banderas.

Algunos, los más viejos, lo negaron de entrada.
Algunos, los más jóvenes, lo negaron después.
Hoy irán a su entierro cuatro buenos amigos,
los parroquianos del café,
los artistas del circo ambulante,
unos cuantos obreros,
un antiguo editor,
una hermosa mujer,
y mañana, mañana,
florecerá la tierra que caiga sobre él.

Deja muy pocas cosas, libros, un Heine, un Whitman,
un Quevedo, un Darío, un Rimbaud, un Baudelaire,
un Schiller, un Bertrand, un Bécquer, un Machado,
versos de un ser querido que se fue antes que él,
muchas cuentas impagas, un mapa, una veleta
y una antigua fragata dentro de una botella.

Los que le vieron dicen que murió como un niño.
Para él fue la muerte como el último asombro.
Tenía una estrella muerta sobre el pecho vencido,
y un pájaro en el hombro.

domingo, 4 de agosto de 2013


Carta de Freud a Stefan Zweig del 20-7 –38




Carta de Freud a Stefan Zweig del 20-7 –38

Esta carta Freud se la envía después de haber recibido la visita de Salvador Dali, ya que fue Zweig quien le pidió a Freud que lo recibiera. Freud tenía 82 años.



Querido Stefan Zweig:

            Realmente puedo agradecerle las ideas que me sugirió el visitante de ayer, pues hasta entonces me había inclinado a considerar a los surrealistas, que parecen haberme escogido como santo patrón, lunáticos puros, o digamos al 95%, como el alcohol ´´puro´´. El joven español, con sus ojos obviamente sinceros y fanáticos; e innegable maestría técnica, me hizo pensar en una apreciación distinta. De hecho seria muy interesante explorar analíticamente los orígenes de una pintura suya; pero, como críticos, aun tendríamos derecho  a decir que el concepto de arte se resiste a la extensión mas allá  del punto  en donde la proporción cuantitativa entre material inconciente y elaboración preconciente se mantiene dentro de ciertos limites. Sin embargo, de cualquier modo estos son serios problemas psicológicos.

El lego, que puede esperar demasiado del análisis en este sentido, debe saber que no resuelve dos problemas que probablemente sea los que mas interesa. El análisis no tiene nada que aportar a la explicación de las dotes de un artista ni es competente para descubrir su método, su técnica artística.
Cordialmente suyo, Freud